Archivos diarios: 21 de enero de 2015

¿Realmente existen las personas tóxicas?

Gas mask

Imagino que no es la primera vez que has escuchado este término o alguno parecido, como: personas desaconsejables, con “mal rollo” o “mala energía”. Yo mismo he escrito algo en el pasado acerca de ello e incluso he compartido alguna de esas fotos con mensaje o post en twitter al respecto, algo así como “¡Aléjate de tales personas que chupan tu energía!”. El caso es que he dado muchas vueltas al tema, y las sigo dando, y en esta “lavadora” mental que afortunadamente todos poseemos, me encantaría incluirte a ti, sí a ti que lo estás leyendo, para que juntos descubramos quizás algo nuevo. Eso es lo bueno que tiene la cabeza, que es redonda para que podamos cambiar fácilmente de dirección cuando sea necesario, aprender, evolucionar, crecer…

Me considero una persona bastante intuitiva y sensible a la hora de percibir la “energía” que transmiten las personas que me rodean o el ambiente que hay en un lugar. Pero te diré un secreto en voz baja y en pequeñito: y es que no siempre acierto. ¿Y sabes por qué? Yo no sé por qué acierto muchas veces, pero sí creo saber por qué no: porque es muy complicado definir la barrera entre la intuición y el juicio o incluso la propia susceptibilidad. Muchas veces lo que realmente nos sucede es que nos vemos reflejados en esas personas “tóxicas” y eso nos delata e incomoda. Pero no siempre es éste el caso. Alomejor es posible que sencillamente nos encontremos en un momento o etapa de nuestras vidas en las que estamos más vulnerables y necesitemos personas que nos aporten y no tanto que nos “roben” la poca energía que tenemos; pero creo que eso no nos da derecho a considerarlas como “tóxicas”. Simplemente, reconozcamos que no es lo mejor ahora mismo pasar tiempo con ellas para protegernos y punto, si es que no podemos hacer más.

Pero como lo que a mí me gusta es resolver, le he estado dando vueltas y creo que hay un remedio para afrontar y ser un canal de “sanación” frente a este tipo de personas que estigmatizamos (o incluso ellas mismos se estigmaticen) como tóxicas, y es el amor, la compasión, la empatía…, tratar de entender qué es lo que ha provocado que esa persona reaccione así. Te aseguro que el amor rompe multitud de barreras, salta obstáculos, disuelve el miedo, el rencor, “el mal rollo” y puede cambiar en unos segundos la actitud de una persona o el ambiente de un lugar.

Así que te propongo y me propongo que dejemos de ver y etiquetar a estas personas como tóxicas y dejemos que el amor fluya y haga su trabajo.

¿Me ayudas a ser medicina para el alma, aroma y luz para este tipo de personas o situaciones? Cuento contigo.

Alberto Rodrigo